“Luego de esperar todo este tiempo, con bolsillos vacíos de dinero pero llenos de metal.. por fin confirmaba Venom, la alegoría al dios del mal. No obstante, esta gran banda se nos baja y por ella reemplaza el trash oriundo del año 84: “ANNIHILATOR” con el fin de destruir nuestro oídos cansados de escuchar tanta falacia en la actual política chilensis. Ruego llegar a esta instancia metalera, que mi cuerpo nuevamente esta preparado para recibir a Jeff Waters y compañía”